Estoy a un mes exacto de cumplir 40 años. No sé si
haré fiesta. Debería. Nunca he celebrado mi cumpleaños. Igual tengo miedo que
no resulte. Es que he ido a muchos cumpleaños que no han resultado bien.
1987
Un compañero de colegio, Cartes, cumplió 13 años.
Invitó a todo el curso a su casa. Su madre nos preparó canapés de huevo. No
había bebidas, me refiero a gaseosas, solamente jugos de sobre. La gracia es
que estaban servidos en botellas de bebida que eran del mismo color del jugo.
Así el jugo Flavor Aid de frutilla estaba servido en una botella Bilz, y el de
naranja en botella de Orange Crush. No sé si la madre de mi compañero quiso
engañarnos o sólo era un detalle simpático. Lo concreto es que nos reímos por
meses de la pobreza del cumpleaños. Desde ese día, a Cartes le empezamos a
decir “el roto canapé”.
1994
Mi hermano cumplía 14 años y mis papás le
organizaron un cumpleaños con dj. El dj era un amigo de un tío. El amigo de mi
tío era musculoso y tenía unos 40 años. Llegó con sus tornamesas, parlantes e
incluso luces. Las instaló en mi casa. Tuvo que realizar una instalación
eléctrica hechiza. Estuvo toda la tarde en eso. La fiesta se hizo en el living
comedor. Hubo que sacar el comedor al patio. El dj tocaba sólo música house. El
dj se creía la raja. El dj era muy ordinario. En un momento se sacó la polera. Todos
lo encontraron asqueroso. Se recalentaron los cables, Comenzó a salir humo. La
casa se llenó de humo. Algunos pensaban que era un efecto del dj. Explotó la instalación eléctrica hechiza. La
casa se empezó a quemar. Era la segunda vez que eso pasaba.
2013
Una compañera de trabajo, Jimena, arrendó un pub.
Cumplía 30 años. Invitó a mucha gente. Fueron pocos los que llegaron. Se notaba
por los puestos vacíos.
La cumpleañera se curó. Nadie la acompañaba en la
borrachera. Todos éramos espectadores de su ebriedad. No había pololo, ni
familiares. Era fanática de Felipe Camiroaga. En medio de su ebriedad empezó a
hablar de él, y se puso a llorar. “No alcancé a conocerlo”, dijo entre
sollozos. Al rato, nos empezamos a curar nosotros. Ella dejó de ser el centro
de atención. En un descuido, un mozo se la llevó al baño. Pensamos que era para
ayudarla a vomitar. Se demoraron dos horas (durante mucho tiempo se especuló
abuso, o al menos sexo semi consciente. Ella no recuerda nada, pero parece que
efectivamente algo pasó porque amaneció con líquido seminal en su ropa
interior).
2014
Mejor no hago nada.
Para Tejemedios escribió:
FELIPE AVELLO
PERIODISTA Y COMEDIANTE