FIN DEL VERANO Y VENGA EL 2014

Este verano tuve que trabajar harto. Casi no salí en la noche. No tomé. No tuve sexo, ni con mi mujer ni con nadie. No viajé. No conocí ningún lugar nuevo. No me hice nuevos amigos ni conocí gente nueva. Tampoco me junté con viejos amigos. No comí rico. No viví ninguna aventura. No fui a la playa, ni a la piscina, ni al río, ni al lago.

Pero sí estuve harto en internet. De hecho, hablé por WhatsApp casi todos los días con una muchacha que conocí por Facebook. Me tinca que es un perfil falso. Vi todas sus fotos en Facebook, y estoy seguro que es un perfil falso. Estoy seguro que es un hombre. Me pidió pololeo ayer. Le dije que lo iba a pensar. Hoy en la mañana le escribí: Acepto.

Anduve en micro, hace tiempo que no andaba en micro. Subieron unos obreros y empezaron a silbarme burlonamente y a decirme: “Hola pececito, uuuuuuuhhhhh”. ¿Cómo está la farándula? Les expliqué que yo no trabajo en la farándula, antes sí, pero ya no, y que no me interesa el tema, por tanto “no sé cómo está la farándula, obreros”, les dije severo. Me siguieron silbando hasta que me bajé en la cuadra siguiente. Uno me corrió mano. Nunca más andaré en micro.

Fui al centro, hace tiempo que no iba al centro en verano. Espero nunca más ir al centro, ni en verano ni en ninguna otra época.

Fui al dentista. No me gusta ir porque el hombre que me atiende es viejo y brusco y se le mueve ligeramente la mano. Para mi sorpresa, al entrar a la consulta, la secretaria, una hermosa joven de dientes chuecos, me cuenta que el doctor falleció hace 10 años. Lo reemplaza una dentista muy atractiva, recién egresada. Tras una atención de 15 minutos, me dice que si me seguía “dejando estar” arriesgaba posible necrosis en el diente y la encía. Ahora entiendo el porqué, aunque me lavo los dientes, persiste el mal aliento.

Me inscribí en un gimnasio, pero he ido poco. La verdad no he ido. La verdad ni siquiera me inscribí. El hombre que me atendió estaba híper musculado y al parecer recién había tomado sus batidos y aminoácidos, ya que tenía problemas para expresarse y miraba casi sin parpadear. Me dijo que entrenaba a muchos famosos, pero que ese día no habían ido, porque estaban en sus eventos. Pese a las venas que se le salían por la sien y su mandíbula apretada, me dio confianza. Empezaré en marzo, cuando termine el verano.

Y AHORA MIS PLANES PARA ENFRENTAR ESTE 2014
No enfermarme. No sufrir accidentes ni ocasionarlos. Gastar menos. No caer preso. No mentir. No hablar mal de la gente ni burlarme a sus espaldas. No juntarme con gente que habla mal de otra. Comer más frutas. No perder las llaves.

Ir al gimnasio más seguido. Ir a la casa de mis suegros más contento. Tomar menos trago y más agua. Juntarme con viejos amigos que no veo hace años. Ahorrar. Pagar los partes del auto acumulados del año pasado. Tener más temas  de conversación con mi señora (está difícil). Pagar la deuda del banco que crece año a año. No ocupar más la tarjeta de crédito del banco.

Pedir cambiar al ejecutivo de cuentas. Dormir más. Tener más relaciones sexuales. Leer. Conocer gente nueva. No olvidar a la gente antigua. Tener más conciencia social. Cortarme los pelos de la nariz. Aprender a usar la cámara de fotos que compré hace un año, que costó muy cara y que no he ocupado nunca. Ayudar más en los quehaceres del hogar.
Usar más seda dental. Secarme bien antes de salir del baño para no mojar el piso. Ir al dentista a concluir mi tratamiento de conducto. No dejar plantada a la gente. Caminar más derecho pero primero, dejar de acumular grasa en la zona de los pechos. En el teatro hacer por fin un espectáculo de calidad. No contar los mismos chistes de siempre en mi espectáculo de calidad.

No tomar tanto antes de hacer mi espectáculo de calidad (está difícil). Juntarme con unos tíos y solucionar un conflicto  familiar. Hacer el amor con un hombre sólo para saber qué se siente. Apagar el computador cuando no lo esté ocupando. Masturbarme menos, para que cuando tenga relaciones sexuales, dure más. Comer más lento y sin tanta ansiedad.

Ser vegetariano de verdad y no sólo en lugares donde hay gente mirando. Dejar de ir a ver stand up comedy sólo para copiar chistes. Dejar de creerme atractivo cuando estoy con trago. Dejar de intentar seducir a las pololas de jóvenes comediantes, mientras ellos hacen su show (mil disculpas, no volverá a pasar, había tomado mucho y estaba cansado, además creía que ella me encontraba atractivo, además eres muy bajo para ella). Dejar de saludar a gente que me cae mal con fingido afecto. Llamar más seguido a mi papá. Seguir llamando todas las mañanas a mi mamá, pero ahora no para pelear. Empezar a pensar en mi señora cuando estoy teniendo relaciones con ella.

Dejar de retuitear a gente por interés. Evitar mirar con deseo a la muchacha del aseo del edificio. Ser bueno. Acordarme de Dios no solamente cuando creo que me voy a morir. Dejar de chatear por Facebook cuando debería estar escribiendo un guión o una novela. Conversar unos minutos con el conserje para no olvidarme del Chile real. No comer tanto pan. Dejar de mirar en menos a personas que son muy inferiores a mí.

Para Tejemedios escribió:
FELIPE AVELLO
PERIODISTA Y COMEDIANTE DE CALIDAD